Ricardo Carrasco "Reflexión sobre autogestión, fondos concursables e independencia musical"

Fecha Miércoles, 14 Enero 2009 | Autor Escrito por Cristian Leyton | Categora Artículos

Entrevista a Ricardo Carrasco, compositor, músico multifacético y bajista de Odessa. Una reflexión sobre la autogestión, los fondos concursables y la independencia musical.

Nuestro entrevistado es un músico independiente, tal como él se presenta en sociedad, egresado de composición de la Escuela Moderna de Música, impulsor de variados proyectos musicales como instrumentista, dentro de los cuales ha tenido la fortuna de participar junto a Odessa, Felipe Cadenasso y la Corporación, Llave de Paso e incluso el orfeón de la Municipalidad de Santiago a quienes tuvo el placer asistir como productor de un trabajo que reúne lo más granado de nuestro repertorio popular, en el cual el señor Carrasco tuvo el honor de participar como productor ejecutivo y arreglista. Actualmente se desempeña como profesor de música en un colegio cuyo único atractivo es su sapiente profesor de historia, con quien ha establecido una relación de cómoda amistad de colegas y quien le entrevista humildemente en el presente artículo.

Cuéntanos sobre la actividad que realizas actualmente como músico. Cómo vives de la música en un país como Chile

Hoy, como dice la introducción, me encuentro tocando estable en la banda de Teatro-Rock Odessa, ahí me encargo de la batería hechiza, a veces del bajo y de la guitarra eléctrica; como es una banda multifacética, sus integrantes vamos pasando de un instrumento a otro como jugando al luche, lo que también se da en el trabajo creativo, donde hay un libertinaje estilístico que, por lo menos a mí, me acomoda y excita.
Pero lo de Odessa, es aún por amor al arte (o por calentura), llega poquita plata, y la que llega se usa para ir equipando la banda; casi lo mismo en todas las bandas en que he tocado. Por el momento, y como es historia de muchos músicos independientes que no tenemos fama, el billete llega por las clases particulares y las del colegio. Esto último me permite tener un contrato, y que parte de mi sueldo me lo robe una AFP y una ISAPRE, bueno, que lo "tome prestado". Ni modo. Además siempre aparecen interesantes pitutos para musicalizar publicidad, videos institucionales, páginas web, cortometrajes, pilotos, etc. A veces eso se paga bien, pero hay que tener muchos amigos en el medio. De echo estoy pensando ahondar más en ello, pues he descubierto que me fascinan esos desafíos inentendibles. Y me fascinan también los cheques. Hago un llamado a gente de productoras audiovisuales: quiero ser su amigo.

Hay que hacerle a todo, hasta me ha tocado ser dj, distribuidor de discos, productor y animador de eventos; aunque eso no es lo mío, en su momento todo salva.

Que estudiaste, cuál es tu título. Te consideras un músico profesional

Creo que el título exacto es algo como "Especialista en composición y arreglos en música popular", que es una carrera que da la Escuela Moderna, además hice el combo pedagógico en la UC "sea profesor en un año". También tomé clases particulares de algunos instrumentos y pasé por algunos diplomados y talleres de composición para Cine y TV.
Sí, me considero un profesional, pero no con todas sus letras, quizás hasta la "i", por cuanto manejo mucho del lenguaje musical y puedo aplicar esos conocimientos en casi cualquier ámbito de la música popular con eficacia, creatividad y dicharachería; pero a la vez siento que me falta mucho por aprender y ejercitar, para eso la vida es larga. No interpreto ningún instrumento virtuosamente, pero de manera funcional toco varios. Lo que más me falta es ahondar en la música docta, que es un mundo profundo, complejo y con rincones históricos que toman mucho tiempo conocer.

Haz logrado sacar adelante un proyecto Fondart. Cómo lo obtuviste y qué piensas de la relación Fondart (fondo gubernamental) y música independiente

Eso fue el 2005-06. Lo obtuvimos junto a un grupo de amigos y colegas, al parecer, partiendo por una buena idea que encajaba con las expectativas del consejo de la música: acrecentar el acervo cultural, llevar la cultura a gente diversa y poco habituada, explorar en la identidad chilena, entre otros chamulleos que no recuerdo.
Creo que esta relación entre gobierno y música independiente es necesaria, pues ha llegado a quienes no pueden auto-financiarse una producción debido a todo lo sabido del medio chileno. Hay muchas producciones innovadoras e interesantes que no existirían sin ese fondo. Casi nunca la música calza en un modelo de negocios; para sacar un disco o hacer un evento se requiere mucha inversión que difícilmente se convertirá en ganancias. El estado debe cumplir un rol de mecenazgo como primer empujón para ver efervescer nuevas tendencias.
A veces quedan naturales dudas sobre si realmente esos enormes fondos llegan efectivamente a quienes más los necesitan o merecen y si acaso, como en todo orden de cosas en Chile y el mundo, existirán o no algunas manos que mueven hilos para favorecer a algún amiguito. Ah no si no.
Doy crédito también a la idea de que la existencia de este mecanismo pueda en algo influir, modificar o refrenar el ímpetu natural de los movimientos artísticos para amoldarse a lo que espera la oficialidad. Pero creo que finalmente esos ímpetus explotan con o sin oficialidad auspiciadora.

Qué proyecto presentaste. Expláyate, con quien hablaste, cuánto se demoró y para qué te sirvió, más allá de las lucas, si es que fueron auspiciosas

Se trató de un disco con algunos clásicos de la música popular chilena, orquestado para banda sinfónica, interpretado por la Banda Instrumental de Conciertos Santiago, que es aquella que lleva muchos años tocando en la Plaza de Armas, el orfeón de Santiago le dicen algunos. Como dije antes, lo presentamos como refuerzo de la identidad nacional, como difusión de nuestros autores, y como un rescate patrimonial, pues esa banda tiene una gran tradición y había sido dejada un tanto de lado por la Municipalidad. Intentamos darle un nuevo repertorio, ya que creíamos que faltaba esa arista en sus coloridas presentaciones. Siempre son muy exitosos sus conciertos, provocan el interés, la admiración y la emoción de quienes pasan por la Plaza de Armas y es un atractivo más para el turismo. Nos pareció la instancia precisa para mostrar la historia de nuestra música. Finalmente se pensó que con la producción de un disco, además de un repertorio nuevo para sus presentaciones, se tendría un soporte de calidad que la banda podría vender para su beneficio tanto monetario como de difusión.
Fue así que llegamos donde el director de la banda a proponerle este proyecto. La recepción fue positiva de inmediato. Ahí vino la etapa de la postulación: muchas cartas de compromiso, muchas cotizaciones, algunos arreglos que certificaban nuestra competencia en el tema, una detallada organización de los recursos a pedir, y cuánto trámite fuese necesario. Luego de unos meses vino la buena noticia del proyecto aprobado; la evaluación de la comisión fue muy buena y los comentarios todos positivos: destacaban la idea del rescate y sobre todo de la difusión permanente en el tiempo que ofrecía el hecho de que la banda tiene presentaciones regulares hasta quién sabe cuándo.
Para quienes participamos en ese proyecto fue una experiencia totalmente positiva; aprendimos mucho de este formato instrumental, de algunos instrumentos que no conocíamos, de procedimientos arreglísticos y técnicos de grabación, de gestión, producción y de la experiencia personal de los músicos que conforman la banda. Y finalmente el resultado musical fue sorprendente. De verdad es un muy buen disco.

Cómo has distribuido esa producción, cómo fue la retribución monetaria y la difícil difusión. ¿Salió a cuenta?

Principalmente se distribuyó en las mismas presentaciones de la banda que tocan en varios puntos de la comuna de Santiago, además de otros eventos. Con la banda se acordó que casi la totalidad de los discos (500) quedarían para su beneficio, fueron ellos quienes pusieron el precio de venta y sabemos que en poco tiempo los habían vendido todos. De echo se hizo una reedición de similar tiraje y ahí no sabemos como les fue. Suponemos que bien. Quienes trabajamos en la producción nos quedamos con varios de estos últimos y los hemos estado dejando en algunas disquerías. Difusión faltó mucha. Sólo están sus presentaciones constantes, algunos reportajes en unos diarios, en paginas web, no fue mucho más, pero aún podría reflotarse. Yo lo vendo a 5 lucas. Curiosamente nos han llegado mailes en que nos piden los arreglos para tocarlos en otras bandas del país, e incluso del extranjero; estamos trabajando para editarlos digitalmente y poder enviarlos.

Cómo ves el medio nacional en este momento, ante el avance de internet, la institucionalización del intercambio gratuito y de la difusión de los medios de producción musical caseros

Me queda claro que el mejor medio de difusión y distribución va a ser Internet de aquí en adelante. Ya ni se piensa en la posibilidad de ser contratados por un sello de los grandes para grabar discos. Para ellos no es negocio, no creo que anden buscando mucho donde invertir. Eso nos lleva a un doble efecto: por un lado, la falta de financiamiento para nuevos proyectos musicales y por otro, la liberación de tener que agradarle a una empresa para poder existir en los medios de comunicación; eso te libera creativamente, haz tu propuesta como quieras difúndela por Internet y tarde o temprano le llegará al público que realmente está interesado en lo que haces. Para una banda independiente el desafío estaría en grabar material de calidad, no sólo técnica, si no sobre todo artística, algo con una identidad única que no sea olvidable a la primera escucha; ese sería un principio.
La grabación casera en eso va bien, pues también tiene su identidad, da una estética particularmente sincera y deja de lado pretensiones alienadas. Aunque el profesionalismo en la grabación siempre es deseable. Después de ello se puede ahorrar bastante dinero y esfuerzo al suplir la necesidad del soporte físico y enfocarse en la difusión por Internet, pero creo que tener el CD editado con todo lo que ello implica termina por oficializar la existencia de la propuesta y la inscribe en algún rincón de la historia musical. Además creo que todo vuelve en la vida, así que si desaparece el CD como soporte, después, algún día volverá la añoranza de tener en tus manos tu música favorita. No hay que desechar ninguna posibilidad.

Cuál es tu posición frente a los derechos de autor en el mundo globalizado. Crees que esta crisis de la industria fonográfica ha potenciado la música como un espectáculo en vivo en vez de producciones de álbumes

Con o sin crisis fonográfica los espectáculos en vivo son la manifestación esencial de una propuesta musical, lo que no quita mérito a que exista música sólo en el álbum; es asunto de aclarar objetivos. El tema es que, incluso antes de esa crisis, el músico se nutre de las presentaciones más que de las ventas de un disco. No sé mucho como funcionan los contratos con las grandes discográficas, pero creo que ellos te contratan para grabar una cantidad de discos y por las ventas se establece un porcentaje que suele ser absolutamente piñufle (¿7% o menos?). Y para qué decir la situación de músicos independientes, como la distribución y difusión se complica, ya que es responsabilidad de sus propios bolsillos, la tocata pasa a ser, a la vez, fuente de ingresos, medio de difusión y punto de distribución, o sea, es primordial, necesaria, urgente y... póngale usted otro adjetivo. Hay que tocar mucho, en diversidad de lugares y para diversidad de públicos.

Tienes composiciones inscritas en el registro de propiedad intelectual. Formas parte de la SCD en tanto músico profesional, compartes su posición frente a los derechos de autor y la piratería

Sí, soy socio. En esencia comparto la posición, aunque en algunos aspectos la cosa se enreda y por momentos no sé cuanto nos beneficia y cuánto nos perjudica. En sus principios los derechos de autor y conexos pretenden compensar al autor e intérprete cuya obra es usada en algún medio de comunicación y que le genera ganancias a quién la ocupó. Si un programa radial o de televisión recibe ganancias por publicidad y en ese programa es necesaria la música, ésta está ayudando a que ganen plata; me parece justo que un poco de ese billete le llegue al que compuso y tocó esa música. Así mismo existen reglamentaciones para otros usos, pero no es el caso explicarlos acá.
La cosa se enreda cuando vemos que la SCD intenta cubrir todo fenómeno que involucre música y la última polémica se da con la regulación que se quiere dar a la música difundida por Internet. No sé cómo es técnicamente posible determinar con exactitud qué música es bajada para repartir ese dinero que la SCD captaría.
Las empresas que dan el servicio de Internet se enriquecen gracias a los contenidos gratuitos que uno puede encontrar; en su publicidad muchas veces se explicitan cosas como "baja toda tú música"; eso a mí me incentiva a contratar un plan, pues Internet lo ocuparía para bajar cuanta música pueda, y el único que gana con eso es el que cobra por el servicio. Y tienen ganancias degeneradamente increíbles y crecen exponencialmente, me tinca que son de las pocas empresas que crecen tanto sin parar, hace rato que podrían haber bajado mucho sus precios y aumentar mucho su velocidad, pero para ellos el objetivo es mantener ese crecimiento en las ganancias. Y bueno, si la SCD les cobra un poco, a primera vista parece justo, el asunto es que como no quieren dejar de ganar, ese pequeño costo se lo pasan al cliente, y el que pierde finalmente es uno. Muy bonito. Además está el caso de páginas que noblemente se dedican a difundir música independiente generando un necesario espacio. Supongo que a ellos les afecta también, pues tendrían que pagar por usar música y no creo que sea un gran negocio mantener una página de esas. Ahí las bandas independientes se ven perjudicadas pues podrían salir de ese medio. Es entonces cuando entran los Creative Commons al baile, que es una licencia internacional donde estableces la autoría de una obra y puedes liberarla para su difusión. Creo que no son excluyentes con los derechos de la SCD.
No le cuenten a nadie, pero me he bajado cientos de discos gratis y más encima estoy colgado de la señal del vecino. A un melómano eso le hace intensamente feliz. Qué puedo decir, me contradigo totalmente con lo que hago, pero el ser humano es en esencia una contradicción y es sabrosamente corruptible. Me pongo a pensar que sin Internet no conocería ni la mitad de música que conozco y que me nutre hoy, pues hay discos que difícilmente se encontrarían en disquerías locales. La verdad es que el tema actual con todas sus implicancias no lo conozco a fondo: tarea pa' la casa.

Cómo montaste los aspectos técnicos de la grabación de tu disco, donde grabaste, con qué equipos, grabaste en vivo, por pistas, mezclaste tu, la post producción, etc.

Después de todo el cacho de la postulación vino la etapa de confección de los arreglos, al mismo tiempo que se iban ensayando; esa fue la experiencia mas enriquecedora para los arreglistas, pues nos vimos en la necesidad de aprender sobre diversos instrumentos con los que no teníamos experiencia, como la familia de los fliscornos, que se encuentran sólo en este tipo de bandas. Tuvimos que estar en permanente contacto con los músicos de la banda quienes nos daban consejos y guiaban algunos procedimientos. Conocimos muchos intérpretes que desde esa desapercibida tribuna se explayaban con gran profesionalismo, además de aprender de sus historias y visiones personales.
También se nos presentaron varios problemas, como algunas complejidades en los arreglos difíciles de sortear por la banda; los detalles técnicos para grabar un formato a gran escala, algunos pormenores tecnológicos que retrasaron todo, de echo el proyecto se terminó seis meses después de lo planificado.
Todos los aspectos técnicos de la grabación fueron manejados por Claudius Rieth, del estudio Triana, tremendo profesional del sonido. Fue interesante trasladar el estudio a la sala de ensayo de la banda en Quinta Normal. Se llevaban muchos micrófonos, una bonita interfaz de sonido con múltiples canales y un computador portátil. Cómo algunos arreglos eran bastante complicados se optó por grabar por secciones instrumentales. Primero se grabaron todos los temas pero sólo la base rítmica y los bronces. Después de manera separada se grabaron las maderas e instrumentos solistas en el estudio Triana. Fue un proceso largo y no exento de problemas. Se habían grabado varias tomas de cada tema, por tanto fue necesario elegir las mejores partes de distintas tomas y pegarlas entre sí, parecía una insensatez, pero finalmente sonó todo muy orgánico; en esa parte de la edición estuvimos muy presentes, la mezcla y masterización quedó en manos de Claudius que hizo un trabajo que sorprendió hasta los más optimistas de la misma banda.
Un detalle importante fue el trabajo gráfico. El diseñador rancagüino Patricio González elaboró una elegante caja tipo digipack, basada en la simple estética de las carpetas en que los músicos tienen sus partituras. Eso finalmente le dio un plus muy importante al disco que daba gusto tenerlo en las manos.

Qué te gusta de tus músicos favoritos, que crees que debe tener una banda chilena para que perdure, en lo musical y lo extra musical (manager, producción, marketing, etc.)

Tengo gustos muy amplios y dispares. La verdad es que suelo encontrarle el lado amable a todo estilo y tengo la convicción de que toda manifestación musical tiene algo que aportar y enseñar, por eso tengo los oídos muy abiertos. Hoy estoy muy interesado en investigar músicas folclóricas de diversas partes del mundo y cómo eso va influyendo y fusionándose con la música actual. Me he sorprendido con la música popular de diversas partes de África: Angola, Etiopía, Marruecos. Se conjugan ahí elementos rituales profundos, con influencias occidentales como el jazz y el rock. Tengo la sospecha de que la música africana llegará fuerte algún día. Aunque en realidad la influencia Afro en la música americana está mas que comprobada en su éxito, pero creo que viene el África profunda.
Para que una banda chilena perdure lo primero es la creatividad y originalidad en su propuesta: una identidad clara y distinguible que mire hacia diversos lugares, hacia adentro, hacia atrás, pero también hacia fuera y hacia el futuro; hay que tratar de conjugar esos elementos: lo chileno, lo latino, lo anglo, lo de ayer y lo de hoy; parece complicado, pero a veces el impetuoso instinto musical sin mucho raciocinio da respuestas para esa identidad. Hay que intentar anticiparse a los fenómenos musicales. Lo segundo: talento interpretativo, estudiar mucho los instrumentos que se tocan. En este sentido, si se tiene un vocalista, es fundamental que tenga una gran voz y que busque un timbre muy personal que no sea rápidamente comparable con el de algún cantante famoso.
¿Qué más? Trabajo duro, mucho ensayo para la cohesión como banda. Otra cosa fundamental: la gestión. Un manager para eso es lo ideal, pero no siempre existe quien lo haga. Para esto aconsejo recurrir al amiguismo: háganse muchos amigos, ojalá amigos influyentes que tengan interesantes contactos: amigos con plata (amiguismo ilustrado). Amigos en todas partes, en todos los medios, ¿amigos por conveniencia? que feo lo que digo, pero créanme que les servirá. El asunto es el contacto (ojalá algún integrante de la banda sea hijo de un millonario o de un famoso, eso ayudaría bastante... las tonteras que digo). El pituto en este medio es imprescindible, no es lo que uno quisiera, pero qué le vamos a hacer; puede ayudar a situarte en los medios para de ahí jugártela con el mérito propio. Acepten todo tipo de pegas, aunque sean gratis, quizás algún día los favores se devuelvan con creces. Traten de tocar en fiestas mechonas y universitarias en general, ahí hay gran público deseoso de conocer cosas nuevas. Participen en todo tipo de concursos o festivales, alguno ganarán si son buenos.
Que el show en vivo sea más que sólo la música, cuiden la puesta en escena, las cosas que se hablan entre canciones, el vestuario, la escenografía, la iluminación. Toquen algún cover entremedio para enganchar al público, pero tóquenlo con su propio estilo. Muchas veces hay elementos que no dependen de uno, pero hay que manejar y sacar provecho de lo que sí se maneja. Un sonidista debe ser un integrante más de la banda, debe conocer cada canción y debe darle identidad al sonido en vivo, es importantísimo encontrar a alguien que lo haga permanentemente. Son muchas cosas las que digo y algunas muy difíciles de conseguir, pero repito, los buenos amigos y los buenos contactos en esto pueden ser una gran ayuda.

Gracias.

Comentarios (2)
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Paula [ lunes 26 de julio de 2010 ]

La verdad es que suelo encontrarle el lado amable a todo estilo y tengo la convicción de que toda manifestación musical tiene algo que aportar y enseñar

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maria [ lunes 06 de septiembre de 2010 ]

la verdad deveria aver mas informacon
sobre la historia

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